Etapa del Camino
Descripción de la Etapa
Primera mitad de la travesía que enlaza los dos finales del Camino, Finisterre y Muxía, y la forma habitual de partirla en dos jornadas cómodas. La ruta abandona la villa de Finisterre y se aleja de la costa para adentrarse en el interior, por un paisaje rural de bosques de pinos y eucaliptos salpicado de aldeas como As Escaselas y Buxán. El perfil encadena repechos y descensos sin dificultad técnica, aunque el desnivel acumulado y la escasez de servicios intermedios piden salir con agua y algo de comida. La jornada termina en Lires, una aldea diminuta asentada sobre la ría más pequeña de Galicia, un estuario de gran valor ecológico y punto de paso de aves migratorias. Sus casas de comidas y alojamientos, acostumbrados al peregrino, hacen de ella el lugar natural donde romper la etapa.
Quienes deciden unir los dos finales del Camino —el cabo Fisterra y el santuario de Muxía— tienen por delante 27,6 kilómetros que suponen unas siete horas de marcha. Partirlos por la mitad en Lires es la opción más extendida, y esta primera jornada cubre los 13,3 kilómetros que separan Finisterre de esa aldea. Es un recorrido interior, sin dificultad técnica, pero con un encadenado de repechos que conviene no subestimar: el conjunto de la etapa acumula más de quinientos metros de desnivel positivo.
La salida de Finisterre abandona pronto el frente marítimo y gira hacia el norte por pistas y corredoiras. El camino se despide del mar en los primeros kilómetros y se interna en un paisaje de bosques de pinos y eucaliptos, con tramos de sombra continua y suelo blando, muy agradecido después del asfalto de la subida al cabo.
El tramo central atraviesa las aldeas de As Escaselas y Buxán, pequeños núcleos rurales de casas de piedra y hórreos donde apenas hay servicios. Es una zona solitaria, muy poco transitada en comparación con el Camino Francés, y esa soledad es justamente lo que buscan muchos de los peregrinos que llegan hasta aquí. Las flechas están pintadas en ambos sentidos, ya que la ruta se recorre indistintamente desde Finisterre o desde Muxía.
El descenso hacia A Canosa anuncia la proximidad de la ría. El camino cruza el río Castro y entra en Lires, una aldea de apenas un puñado de casas asentada sobre la ría más pequeña de Galicia. La llegada tiene algo de recompensa desproporcionada para lo modesto del lugar: el estuario, separado del océano por la playa de Nemiña, forma un humedal de gran valor ecológico y un punto de paso habitual para las aves migratorias.
Lires no ofrece mucho más que sus alojamientos y un par de casas de comidas, pero es exactamente lo que necesita el peregrino que ha decidido tomarse con calma la travesía a Muxía. Sus establecimientos están habituados a recibir caminantes y suelen preparar comida para llevar de cara a la jornada siguiente, que cubre los 14,3 kilómetros restantes hasta el santuario da Virxe da Barca.
La salida de Finisterre abandona pronto el frente marítimo y gira hacia el norte por pistas y corredoiras. El camino se despide del mar en los primeros kilómetros y se interna en un paisaje de bosques de pinos y eucaliptos, con tramos de sombra continua y suelo blando, muy agradecido después del asfalto de la subida al cabo.
El tramo central atraviesa las aldeas de As Escaselas y Buxán, pequeños núcleos rurales de casas de piedra y hórreos donde apenas hay servicios. Es una zona solitaria, muy poco transitada en comparación con el Camino Francés, y esa soledad es justamente lo que buscan muchos de los peregrinos que llegan hasta aquí. Las flechas están pintadas en ambos sentidos, ya que la ruta se recorre indistintamente desde Finisterre o desde Muxía.
El descenso hacia A Canosa anuncia la proximidad de la ría. El camino cruza el río Castro y entra en Lires, una aldea de apenas un puñado de casas asentada sobre la ría más pequeña de Galicia. La llegada tiene algo de recompensa desproporcionada para lo modesto del lugar: el estuario, separado del océano por la playa de Nemiña, forma un humedal de gran valor ecológico y un punto de paso habitual para las aves migratorias.
Lires no ofrece mucho más que sus alojamientos y un par de casas de comidas, pero es exactamente lo que necesita el peregrino que ha decidido tomarse con calma la travesía a Muxía. Sus establecimientos están habituados a recibir caminantes y suelen preparar comida para llevar de cara a la jornada siguiente, que cubre los 14,3 kilómetros restantes hasta el santuario da Virxe da Barca.
Última actualización: 27/07/2026
Dónde Dormir
Alojamientos en esta Etapa
Encuentra el lugar perfecto para tu descanso en Finisterre o Lires.
Hospedium H Cabo Sport
Hotel Alén do Mar
Hotel Bela Fisterra
Porto Real Hotel
Hotel Costa da Morte
Hotel Mar de Fisterra
Hotel O Semaforo
Hotel Tematico Do Banco Azul
Hotel VIDA Finisterre Centro
Rústico Prado da Viña
Hotel Ancora
A Casiña de Dina
Albergue de Peregrinos La Espiral
Albergue de Sonia
Albergue Mar del Plata
Complejo turistico el Merendero
Hostal Rivas
Hotel Mariquito
Hotel SempreFisterra
Son do Faro Fisterra
Comienza tu aventura
¿Listo para recorrer esta etapa?
Diseñamos tu experiencia personalizada en el Camino de Santiago.
Planifica tu Camino